También en

  —Dicen que todos tenemos un doble en alguna parte —musita mirándose al espejo mientras se enjabona la cara para afeitarse —. Tendría gracia, ¿Verdad, Luí? Sería toda una broma del Universo —coloca la cara de forma que la mitad está fuera del espejo y la mitad dentro mostrando una sonrisa blanca, nívea, perfecta —, sí, un chiste del carajo —murmura observando el filo de la navaja de afeitar como un cirujano observaría el de un escalpelo —. Es una tontería, conmigo rompieron el molde, Luí —dice levantando la voz y comenzando a afeitarse, despacio, apurando todo lo posible.
  Pulcritud, ante todo pulcritud. Su padre siempre fue tajante al respecto. Cuando era niño le repetía una y otra vez «Un hombre limpio es un hombre sano», mientras lo bañaba con una botella de whisky DYC al lado, la camisa remangada, una amplia sonrisa, mucha agua fría y un estropajo de esparto sobre su pequeña espalda llena de moretones y marcas de cinto.
  —Vaya, ¿Sabes de quién me acabo de acordar, Luí? De mi padre, sí. ¿Te acuerdas de él, Luí? Nos las hacía pasar canutas, el viejo cabrón, ¿Eh? Joder, que si nos las hacía pasar canutas... —la navaja se queda a medio camino de la cara y durante dos largos minutos sus ojos parecen perdidos en pensamientos que deambulan por extraños laberintos escondidos en lo más profundo y oscuro de su mente mientras Boris Berezovsky toca Lullaby de Khachaturian en la radio, hasta que sus ojos recuperan la luz y la mano sigue su camino —... pero aquí estamos, muy a su pesar, ¿Verdad? —sentencia apurando la navaja cuello arriba.
  Se aclara la cara y entra en el dormitorio. Alisa la solapa del traje gris que hay sobre la cama. Sólo tiene tres, pero de muy buena calidad. Su padre siempre decía que había que vestir bien, aunque no se tuviera para comer. Día tras día le machacaba lo de «Con un buen traje se consiguen muchos bocadillos», mientras se arreglaba la corbata de seda y él se acurrucaba en la esquina del sillón sintiendo gruñir las tripas.
  —Oye, Luí, he estado pensando —dice contando los billetes y monedas que tiene sobre la cómoda. Hay poco, pero tendrá que ser suficiente —, ¿Qué te parece si voy a buscar algo de comer? Ya sabes, una hamburguesa, unas cervezas, tal vez un par de chavalas, igual las traigo y montamos una juerguilla, ¿Eh? ¿Qué me dices? —suelta mientras se abrocha los botones de la chaqueta y cruza el salón hasta la cocina. Coge un saquito de pienso para gatos de la alacena, llena un cuenco y lo deja al lado del cadáver de un gato al que le asoma el mango de un cuchillo entre las costillas —A mamá le encantaban los gatos, papá los ahogaba cuando se cabreaba con ella... aunque luego siempre le traía otro para hacer las paces, era un romántico empedernido, el viejo, ¿Verdad, Luí? —dice encaminándose al salón.
  En el sofá una pareja de testigos de Jehová que tuvieron la desgracia de tocar en la puerta dos días antes parece montárselo, la chica tiene la cabeza metida entre las piernas del muchacho con la revista La Atalaya, que asoma enrollada por su bragueta, en la boca -les rajó la garganta mientras bebían café-. A su lado un pobre diablo del Círculo de Lectores que tocó en la puerta el día anterior parece estar metiéndole mano debajo de la falda -le abrió la cabeza con un martillo para aplanar carne-.
  Pasa al lado de la escena como sino los viera y se para en el pasillo.
  —Sabes que me gusta una juerga como a cualquiera, Luí, de verdad, pero convendrás conmigo en que tus amigos parecen unos ocupas con una falta de higiene personal preocupante, no hay más que olerlos... y lo del ménage à trois... esto no es normal. Siento decírtelo, Luí, pero cuando vuelva los voy a echar —suelta agachándose y mostrando una sonrisa perfecta, blanca, nívea mientras mira con atención a los ojos saltones de un pececillo anaranjado que se mueve lentamente dentro de una diminuta pecera sobre la consola de la entrada.

  En realidad Luí no es consciente de él, no hace más que mirar con sus ojillos saltones al apuesto pececillo que lo mira desde su propio reflejo en el cristal de la pecera...

  «¿Sabes?», le dice entre burbuja y burbuja, «Dicen que todos tenemos un doble en alguna parte, ¿Tú qué crees?»

Copyright © SBMontero

  George Bernard Shaw, que no era precisamente un gran admirador de la democracia representativa -siempre fue un adelantado a su tiempo-, dijo que la democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos, o lo que es lo mismo, tenemos lo que nos merecemos, ni más, ni menos. Ayer, nueve de noviembre de 2016, esa frase tiene más vigencia de la que muchos quisieran admitir, porque ayer Donald Trump se convirtió, de facto, en presidente de los Estados Unidos de América.

  Antes de continuar no quiero dejar pasar la ocasión para comentar que ver a tanto español escribiendo y diciendo que esto es de locos tiene su aquel, porque en España gobierna un tipo que representa unas siglas políticas inmersas en la mayor trama mafiosa de corrupción que ha visto Europa en ciento cincuenta años, así que lo de "los estadounidenses son gilipollas"... menos lobos, que no sois precisamente la gente más avispada de las batuecas, animalicos.

  La pregunta que más he leído, prácticamente en todos los idiomas -bueno, en ruso no-, ha sido ¿Cómo es posible? Y la respuesta es bastante sencilla, es más, de nuevo los españoles sabemos sobre el tema -de qué no sabremos los españoles... que nos den la barra de un bar y nos dejen solos-. En un sistema electoral en el que ambos candidatos de partidos mayoritarios apestan siempre se elegirá el que peor huele, o como bien dice la tercera ley de Price, todo es contagioso, y añado, sobre todo el gusto por el olor a basura... y si lo duda, explique de forma creíble, es decir, sin apelar a una calidad de la que sabemos carece, por qué TeleCinco es la televisión más vista en España. Adelante.

  De todas formas la cosa empeorará en los US cuando comiencen a darle vueltas a qué habría pasado si en vez de ser Hillary Clinton el candidato demócrata hubiera sido Bernie Sanders, porque en esa discusión más de uno del comité demócrata debería salir volando por una ventana y con razón.

  Entrando en harina, verán, es evidente que los estadounidenses van a pasarlas canutas teniendo como presidente a Donald Trump, como mínimo van a pasarlas igual de canutas que nosotros con Rajoy de presidente -diox coja confesadas las pensiones, de entrada sobre todo las de viudas y huérfanos-, y, aunque no es ningún consuelo, lo cierto es que al resto del mundo no le va a ir mejor. Para entender a qué me refiero sería bueno leer el comunicado del Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, felicitando al nuevo presidente de los Estados Unidos, pero sobre todo los comentarios que le dedican desde el otro lado del charco por twitter...


  ... no sólo Schulz, todos, y cuando digo todos, es todos, bueno, menos Putin por razones obvias, han dicho que Trump es una desgracia, que lo es, a excepción de la extrema derecha europea, por cierto, la misma que financia a Ciudadanos, lo que tiene cierta gracia porque ayer Begoña Villacís, Albert Rivera y demás se estaban rompiendo la boca llamando populista a Trump, y digo que tiene cierta gracia porque no puedes estar financiado por la extrema derecha europea, pongamos que hablo de Libertas, que esta se congratule porque Donald Trump llega a presidente y tú ponerte de digno, porque no cuela, bonito.

  Como decía, eso nos deja con un presidente de los US que no quiere financiar la OTAN, es previsible que haga lo mismo con la UN, que tiene interés en llevarse bien con Rusia y se pregunta de forma pública por qué, teniéndolas, no se pueden usar las armas nucleares, lo que abre paisajes espeluznantes en Siria y los antiguos estados soviéticos, los limítrofes con Europa sobre todo. Sé que para muchos de ustedes lo que acabo de decir es como cuando Marge le dice algo a Hommer y este sólo oye "Baaaaacon" obviando el "si sigues comiendo... te reventará el corazón", cosa en la que, por cierto, también nos parecemos a los estadounidenses.

  Todo esto no es nada raro, los estadounidenses, al igual que hicimos nosotros, sólo cumplen la Ley de Rudin, ya saben, en situaciones de crisis en las que la gente se ve obligada a elegir entre varias opciones alternativas, la mayor parte de las personas escogen la peor posible y si la mayor parte lo hace... bueno, la democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos. Donald Trump y Mariano Rajoy sólo son lo que nos merecemos, tal cual.

  Ah, y si siendo estadounidense, o español siente la necesidad de creer que las cosas deben empeorar antes de mejorar... por diox, no sea imbécil, ¿Es que no ha aprendido nada en 524 años?

  Hace muchos años yo era tan cándido, por no decir joven, como para pensar que España llegaría a ser ese vergel faro del Mediterráneo que emularía al norte civilizado que cualquiera que viaje a Copenhague, Oslo, Estocolmo, o Helsinki puede atisbar. Era la España con la que soñamos gran parte de la generación del 69, e incluso después, cuando nos dimos cuenta en el 96 que ese sueño se estaba vendiendo a trozos a colegas y coleguillas, abriendo la puerta a todo lo que nos ha traído hasta aquí, desde Aznar a Cospedal, desde regalar Telefónica a crear Bankia, desde privatizar la educación publica a la defenestración de la sanidad, en el fondo, muy en el fondo seguimos creyendo que es posible, aunque tiene más de idea romántica que de realidad.

  No me engaño, he visto lo suficiente como para saber que ese sueño, hoy, no tiene ni la más remota posibilidad, no ya por inalcanzable, ES alcanzable, posible, real, está a un paso, ahí mismo, en la palma de nuestra mano, pero aquellos que lo quieren, aquellos que lo queremos no tenemos el poder suficiente como para hacer que ocurra y, mucho me temo, si en algún momento hubiera una mínima posibilidad de tenerlo ya se encargarían aquellos a los que desde 1978 se les está regalando nuestra democracia, nuestro futuro y el de nuestros hijos y nietos de arrebatárnosla.

  Puedo probarlo. Verán, no hace ni un mes alguien preguntaba quién quita y pone al dirigente de un partido político, porque era más que evidente que los militantes no. Todos vimos cómo ciertos medios de "información", erigidos en la máxima representación de aquellos que en realidad gobiernan y nos gobiernan que, por cierto, no, no están en la Moncloa, impulsaron un golpe de Estado interno en ese partido.

  El director de El País dijo que eso era democracia, lo dijo después de que la propia redacción del medio protestara contra un editorial que bien podía haber escrito Losantos, Sostres, Marhuenda o Inda bien escanciados de orujo de oferta del Lidl. Sí diré, por aclarar, que precisamente ese medio pertenece a Liberty Acquisition Holdings Corp., que es el pomposo nombre donde se esconden Morgan Stanley, Citigroup, Deutsche Bank y Credit Suisse, defensores a ultranza de la sanidad y las pensiones privadas. Ellos son los que marcan la Línea editorial de El País, bueno, de El País y, casualidades de la vida, resulta que también son los accionistas mayoritarios de los medios del Grupo Capriles en Venezuela.

  Es evidente que aquellos que en 1982 fueron garantes de aquel sueño de prosperidad y civilización hoy ya no lo son, dejaron de serlo en el 96, pareció que querían volver a serlo en 2004, pero fue un espejismo que se borró con el llamado periodo de la vaselina, ya saben, subida del impuestos a las rentas más bajas, la eliminación de facto del INEM para regular las agencias de colocación privadas, reforma alalimón del 135 y la apertura jurídica a todo lo que hemos tenido que sufrir después ad nauseam; y ahora, qué quieren que les diga, ha sido tal la vergüenza ajena viendo cómo fueron capaces de plegarse a facilitar un gobierno de un partido político inmerso en la trama mafiosa de corrupción más tremenda que ha visto Europa en cien años, todo para que les aprueben el techo de gasto lo más rapidito posible y repartiendo estopa sin tino a quienes les lleven la contraria, pongamos que hablo de Aragón, que incluso es bochornoso que sigan teniendo las mismas siglas.

  Como digo, les pese a ellos, o no, que por lo visto no, los garantes de ese sueño ahora son otros.

  Esos otros resulta que no tienen favores que pagar a mangantes, chanchullos derivados de sus laaaaargos años como cargos políticos, o peor, electos, ni su partido debe dinero a Bancos -no, no hablo de Ciudadanos, esos deben dinero a Bancos y a la ultraderecha europea que tendrán que pagar con tu voto, votante de Ciudadanos-, hablo de Podemos.

  Esa falta de bagaje negro, de vaivén de favores y deudas contractuales es un problema. A ver, no para el común de la ciudadanía, claro, es un problema para aquellos que llevan gobernando este país desde 1978... que siguen sin estar en la Moncloa. En 1978 se reconvirtieron en demócratas de toda la vida y pusieron nuestro dinero en Andorra, Panamá y Jersey, en 1996 moraban en lejanos consejos de administración, en 2010 seguían allí y hoy mueven la varita de los editoriales comprando acciones y pagando anuncios, el teclado de palanganeros a los que les publican libros infumables, e invierten en las campañas de otros, pongamos que ahora VUELVO A HABLAR de Ciudadanos.

  Todo lo anterior no impide que tiren y aflojen, que presionen, que intenten hacer creer que Podemos es igual al resto. Es la máquina del fango.

  Don Antón Losada defendía la máquina diciendo que creer en su existencia depende del punto de vista, si la máquina funciona a favor es información, pero si lo hace en contra es fango. Es posible, pero da bastante asco cuando el fango es evidente y hay quien lo llama información, Don Antón, bueno, qué le voy a contar a usted que no sepa de primera mano, que para eso trabaja en la SER, ¿Verdad? -Espere, que me preocupa mucho que piense que mi perfil es muy anónimo para decirle estas cosas ¬¬)-~

  Lo hemos visto con Pablo Iglesias queriendo convertirlo en un defensor del régimen iraní, o de la opresión del pueblo venezolano, con Pablo Echenique y su asistente, con Iñigo Errejón porque cobraba una beca, con Rita Maestre por protestar contra la financiación de una capilla por parte de la Complutence, con Guillermo Zapata y el record de salto de altura de Carrero Blanco y ahora con Ramón Espinar.

  No voy a entrar en valorar lo que hizo Ramón Espinar con su piso, porque miles de españoles hicieron exactamente lo mismo, aunque sí quiero aclarar que yo compré mi casa por el mismo método que él y sé a la perfección cómo funciona el trámite, igual que vi a muchos de mis vecinos verse obligados a hacer lo que él hizo y de la misma forma. Pero sí me gustaría valorar el hecho de que precisamente los mismos que facilitaron un golpe de Estado dentro de un partido político porque comenzaba a plantearse un acuerdo con la izquierda para gobernar España, los mismos cuyos dueños moran en lejanos consejos de administración y controlan los medios de Capriles en Venezuela, hayan intentado hacer creer al común de los españoles que vender un piso por no poder pagarlo y ganar 19.000 €uros tras pagar deudas que luego son invertidos en estudios y la compra de un portátil es algo terrible... dejaré a un lado lo dicho por una abrazafarolas al compararlo con vender VVPO a fondos buitre, Cristina Pardo, bonica.

  Esto NO se hace porque el de turno de la SER de verdad crea que va a dañar la imagen de Ramón Espinar, es más, el de turno tenía la información hace meses y el propio Espinar le dijo que la publicara si pensaba que era relevante. NO. Se hace ahora porque Ramón Espinar se presenta a unas primarias y NO porque la SER de verdad crea que puede influir en esas primarias, Podemos NO es el PSOE, para empezar NO tiene militantes. Lo hace para demostrar a los dirigentes de Podemos lo sencillo que les resulta poner en marcha la máquina del fango. Es una pura y simple demostración de fuerza en la que hemos visto cómo comienza PRISA y le sigue Godó, Vocento y COPE, lo normal, vamos. Es una advertencia clara y simple, "Nosotros ponemos y quitamos". Funcionan así desde 1978, ¿Verdad, Antonio Cañó, Antonio Ferreras, Augusto DelKáder, Vicente Jiménez?

  Repito, la cuestión NO es que se haga, precisamente estos vienen haciéndolo en Venezuela, Colombia, Costa Rica, Bolivia, Brasil y Méjico desde hace mucho, lo llaman línea editorial, información veraz, exclusiva informativa, indicios informativos, da lo mismo; la cuestión es, primero, si Podemos se plegará a lo mismo que se pliega el resto, pongamos que hablo del PSOE, y segundo, si Podemos tiene la capacidad suficiente para plantar cara y aguantar hacerlo día tras día, si es necesario.

  De eso se trata, no de otra cosa.

P.D.
El título es de Roger Wolfe, las quejas a él.

También se publicó en Medium.

  Fue Arthur C. Clarke quien dijo aquello de "Qué inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano". Yo tengo la suerte y el honor de formar parte de esas gentes oceánicas, gente de agua salada, no de tierra adentro. Por eso, cuando estoy en Madrid, siempre estoy buscando esa línea del horizonte tan característica y por eso en Valencia, Barna, Donosti, Santurce, Navia, Punta Umbría, San Fernando, Las Palmas, o La Graciosa sé que estoy en casa.

  Igual que yo, muchos socialistas españoles eran y son gente de agua salada.

  Tiene cierta sorna que, si hiciéramos una encuesta, la inmensa mayoría de los españoles no sabrían contestar qué hicieron los socialistas durante la primera mitad del siglo pasado. Lo cierto es que hicieron mucho, superando grandes dificultades, con una capacidad organizativa que rayaba lo surealista y mucha imaginación, todo para defender el amor propio, la dignidad y los derechos de los agricultores, mineros y obreros, los trabajadores españoles. Luego muchos dieron la vida por defender la democracia en España frente a los sables. La inmensa mayoría terminó tirada en una cuneta con un tiro en la nuca. Los que tuvieron suerte, eso dicen, se exiliaron a través de ese océano al que pertenecemos y nos pertenece por derecho propio.

  ¿Razón? Se atrevieron a negar que los agricultores, mineros y obreros, aquellos que carecían de posición social, educación, o riqueza, eran incapaces de decidir por si mismos qué querían para si, para sus hijos y nietos. Por eso, no por otra cosa, se dio un golpe de Estado en 1936, porque por primera vez en un país de negra historia, de sacamantecas mal llamados empresarios y de peores gobernantes, el pueblo llano quería decidir sobre su presente y futuro. Pero lo peor, el mayor pecado, es que lo hacían con literatura, poesía, teatro, pintura, cine y cultura... no hay nada que aterre más a un neoburgués, a un nazionalcatólico que la democratización de la cultura, a un pueblo culto es más complicado engañarlo.

  Durante cuarenta años de dictadura nazionalcatólica se imbuyó en el inconsciente colectivo hispano que el "socialismo" era malo, una desgracia a la que había que combatir con fiereza, cartillas de racionamiento, el sindicato vertical... y Los Santos Inocentes.

  Después, bueno, después mi abuelo, que en 1939 había cruzado la península con el carné del partido socialista en el talón de sus zapatos, dijo que la Constitución de 1978 era una desgracia que, tarde, o temprano, nos costaría el país, sobre todo porque permitió que aquellos que asesinaron, violaron, torturaron y mutilaron pudieran respirar tranquilos, muchos de sus hijos y nietos siguen hoy sentados en el Parlamento y el Senado. Él decía, con toda razón, que si permitía que esos durmieran tranquilos en sus camas era evidente que tenía agujeros peores. No creo que nadie, a día de hoy, sea capaz de llevarle la contraria, no sólo por lo que hemos pasado en estas dos últimas décadas en España, sino también porque esos mismos nazionalcatólicos y fascistas imponen su voluntad en Europa destripando lo único decente que dio a luz el régimen del 78, el Estado de Bienestar.

  Hay mucho demagogo profesional que pone el grito en el cielo cuando se critica el régimen nacido del 78. Pongamos que hablo de Jorge Bustos, ese pobre diablo que, aparte de no haberse leído ni el lomo de la Constitución, llama radicales, ineptos, payasos y débiles mentales a quienes, por ejemplo, quieren cambiar desahucios por respeto al Título I, Capítulo tercero, Artículo 47 de esa misma Constitución de 1978; ese que esgrime el aplauso del régimen, unido e incólume para defender la honra de un panfleto con el que todos ellos se han limpiado salva sea la parte cuando les ha venido bien, eso sí, cuando les ha venido mal, Jorge Bustos el primero, ya no es cosa fina, entonces es la apoteosis de una calabaza llamada Rufian, o "un tal" Matute, de Bildu, que, al parecer, tiene gudaris... y le guste a Bustos, Maslasca, Ferreras, Marhuendas, Indas y demás chupafarolas varios, Matute milita en un partido, como mínimo, de tanta calidad democrática como los panfletos y cadenas de televisión donde trabajan ellos... si me apuran, más, ellos no dan golpes de Estado encubiertos.

  Llega a escribir ese pobre imbécil que ayer vio al unicornio plantando en mitad del Congreso... imagino que cosas menos bonitas le habrán dicho a Ana Pastor.

  Dice Jorge Bustos que el humillado, pobrecito, Antonio Hernando Vera se levantó cual resorte para decir "los socialistas hemos derramado nuestra sangre, sudor y lágrimas para que Gabriel Rufian esté sentado en el Congreso" y es cierto, Antonio Hernando, los socialistas, esos que dejaron su vida en cunetas y atravesaron océanos hacia el exilio, como mi abuelo y mi tío abuelo, tú NO, ni ninguno de los que están sentados en esa tumba en la que habéis convertido la bancada socialista. Vosotros, ayer, culminásteis un camino que comenzó en 1996 con la privatización de los servicios públicos, subir impuestos a los que menos tienen, rubricar la rendición de la Democracia y la soberanía nacional a la Banca con la firma alalimón de la reforma, por llamarla de alguna manera, del 135 y entregar el gobierno del país a un partido inmerso en la mayor trama mafiosa de corrupción política de la historia, no ya de España, de Europa.

  Vosotros ensuciáis la memoria de mi abuelo cuando pronunciáis la palabra socialista, ensuciáis la memoria de todos los muertos de la mar océana... y que alguien como Jorge Bustos os defienda ya da el nivel de desgracia en la que os habéis convertido y habéis convertido al PSOE, para rematarlo no dudéis en pedirle a Sostres un artículo reivindicando a Felipe González.

  Entiendo que a Jorge Bustos no le gustara el discurso de Gabriel Rufian, al fin y al cabo fue el único en todo ese hemiciclo que habló en nombre de la inmensa mayoría de la militancia del PSOE -por dejar algo claro, mi oficina da al mismo patio interior de la agrupación local del PSOE en mi pueblo, y mientras veíamos la intervención de Rufian en televisión escuchábamos los vítores y aplausos en la agrupación -, o que le molestara que "un tal" Matute hablara de ética a quienes fueron responsables, sino directos, sí morales, de los GAL, no dudo lo que sería capaz de decirle a la hermana de Zabala, no a la cara, claro, se ejerce de palanganero mejor de lejos.

  Y lo entiendo porque Bustos escribe en el mismo periódico que popularizó el polvo para olor a pies y la defensa numantina del "fue ETA" de Acebes, para luego insinuar "fue el PSOE", incluso cuando los responsables del 11M ya llevaban meses cumpliendo condena, todavía hoy, de vez en cuando, sacan algún reportaje sobre el tema, eso tira mucho.

  Aparte de a Marlasca, no engañas a nadie Jorge Bustos.

  No quiero terminar sin dar las gracias a Gabriel Rufian, en nombre de mi abuelo, de esos oceánicos que dieron su vida defendiendo una democracia que, aún hoy, no ha vuelto, ni, por desgracia, tiene visos de volver, esos que se fueron allende los mares para morir en orillas que no eran las suyas, como mi tío abuelo. Quiero darle las gracias porque sé que él se habría emocionado al escuchar defender el honor de la mar océana, que es el de ellos, el mío y el de todos.

  La veo acercarse desde el otro lado del salón. Mueve su escuálido trasero hacia mi como si un millón de hormigas furiosas le bailaran reguetón entre las nalgas. No recuerdo su nombre, pero sí que tiene un pequeño alambre dorado que le asoma en la sonrisa, un "puente", sea eso lo que sea.
  —Hola guapo —me dice mientras sonrío a la espera —. Estoy disfrutando como una loca, me encanta que me invites a estas cenas —de repente recuerdo, es crítica culinaria en alguna revista.
  —No podría dejarte fuera —tiene el plato lleno de albóndigas —. ¿Te están gustando?
  —Son impresionantes —dice removiendo la lengua por el alambre —, tienen un sabor... no sé, tan suaves...
  —Es el hígado...
  —¿Qué? —dice con cara de haber descubierto algo importante.
  —... no se lo digas a nadie, entre tú y yo, es el hígado, se mezcla con la carne y da ese toque suave y, al mismo tiempo, ese sabor tan... no sabría como llamarlo... —digo bajando la voz.
  —... carácter, yo lo llamaría carácter. Delicioso —dice mirándome como si tuviéramos un secreto sublime.
  —La receta es muy antigua, aunque tiene mi toque personal, claro.
  —Normal, un chef como tú debe haber dejado su impronta. ¿De dónde sale?
  —De un libro de recetas de 1763, de Francisco Martínez Montiño, ya sabes, el cocinero mayor del Rey —menea la cabeza engullendo como si supiera de qué le hablo.
  Levanto la mirada y muevo la mano mientras sonrío, como si alguien me hiciera señas.
  —Tengo que dejarte, estoy encantado de que hayas podido venir y no te preocupes, no pienso olvidarme de ti para la próxima —sonrío, me mira cándida y pasa su mano por el antebrazo del traje mientras huyo.
  Me escabullo hasta la terraza y enciendo un pitillo con las luces de la ciudad a mis pies. Es horrible, llevo sin fumar casi seis años, pero me engaña el recuerdo de que calmaba los nervios.
  —Creía que ya no fumabas —aquella voz me enerva aún más —, ¿Nervios?
  —Un poco —respondo al "gran chef" y, por ende, amante de mi mujer con tono amable, se supone que no lo sé y ahora, más que nunca, tengo que evitar que se me note —. Creí que no vendrías, sé que tienes el άδης lleno.
  —Bueno, no todas la noches un amigo da un banquete de degustación de su nuevo menú en su piso, ¿Verdad? —dice dando un sorbo al whisky —Todo exquisito, por cierto —sonrío anhelante.
  —¿Lo has probado? ¿En serio? ¿Qué te pareció?
  —Repito, todo exquisito. Las albóndigas soberbias... es la receta de Martínez Montiño, ¿Verdad? —vuelvo a sonreír.
  —No creí que alguien supiera de dónde sale la receta.
  —Lo del mezclar el hígado y estragón con verduras es inconfundible, pero hay algo... —la sonrisa se me hace más amplia —... vaya, tu toque —dice sonriendo a su vez —. Ya lo descubriré.
  A propósito, ¿Dónde está Mara? No la he visto —"Ya", pienso.
  —Tuvo que hacer un viaje rápido a Temuco... —el vaso se le queda a medio camino de la boca —... su padre enfermó de repente.
  —Vaya... ehm... lo siento mucho, no... no lo sabía... —traga saliva y los ojos parece que se le van a salir de las órbitas.
  —Tranquilo, le diré que preguntaste por ella —y entro dejándolo allí, dándole vueltas, digiriéndolo. ¿Se atreverá a llamarla? Puede sí, saltará el buzón de voz del móvil que va en el avión Madrid - Santiago en un carrito de catering de mi empresa y que se apagará para siempre en veinticuatro horas.
  Al entrar en el salón los invitados me miran y la crítica culinaria de culo escuálido sonríe haciendo un saludito. Me subo a una silla y levanto los brazos.
  —Queridos amigos, quiero agradeceros que hayáis venido para apretujaros en mi casa y gastar vuestro preciado tiempo en degustar el nuevo menú del Bouche Bée. Un pajarito dice que las albóndigas están haciendo furor... el sudoroso camarero que no para de llenar fuentes... —todos sonríen —... por favor, no duden en dejar las bandejas vacías. Espero no haber defraudado a nadie, pero prometo hacerlo mejor la próxima vez. Ahora, con vuestro permiso, voy a retirarme... —un murmullo de noes —... disculpadme, pero me gustaría llamar a mi mujer que, como sabéis, ha tenido que hacer un viaje repentino por su padre —alguien dice que es una pena que no haya podido estar —. Oh, lo está, lo está —murmuro en medio de los aplausos...

  ... os la estáis comiendo.

Copyright © SBMontero

Este relato también ha sido publicado en el reto literario de Literautas del mes de octubre, donde se presentaron 206 relatos.

  Este es el mejor momento para analizar todo lo que ha ocurrido en el PSOE hasta llegar a la dimisión de Pedro Sánchez Castejón, y también, previsiblemente, lo que ocurrirá a partir de aquí. Y además, poder hacerlo sin monsergas, porque, por desgracia, si han leído cualquier periódico este último domingo verán que, los menos, culpan a Sánchez y su "enrocamiento", los más ponen a Sánchez como el culpable del capítulo más negro de la historia del partido... que te paguen propaganda institucional en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón y Asturias es lo que tiene.

  Sé que va a ser un poco largo, pero antes hagamos un poco de historia, vale la pena...

  Pedro Sánchez Castejón fue elegido en primarias en julio de 2014 por casi un 50% de votos frente a los otros dos candidatos. Fue la segunda vez que los militantes pudieron elegir a su candidato a la secretaría general del PSOE tras 16 años. En ese momento la vieja guardia felipista, que apoyaba claramente a Eduardo Madina, bramó contra las primarias, como hace una semana Ibarra, ese señor que según Antonio Ferreras en La Sexta tiene "¿Capacidad moral?" en el PSOE, decía que había que eliminarlas, exactamente lo mismo que hicieron, Ibarra incluido, cuando en 1998 fue elegido en primarias Josep Borrell.

  Si alguien puede hablar de la herencia recibida en este país desde luego NO es Rajoy, ES Pedro Sánchez Castejón. No sólo se encuentra un partido depauperado tras un Zapatero culpable de la mayor subida indiscriminada de impuestos indirectos que ha sufrido nuestro país, la congelación de pensiones y sueldos de funcionarios y la firma de una reforma constitucional que, de facto, obliga al Estado a salvar primero a los bancos y, después, si queda algo, a los ciudadanos, reforma que, por cierto, además de seguir vigente, abrió la puerta y permitió todos los sucesivos recortes que hemos sufrido, sufrimos y sufriremos por parte del Partido Popular; Pedro Sánchez también hereda los malos hábitos del periodo más penoso a nivel interno del partido desde aquellos de Almunia, todo gracias a un Rubalcaba que afrontó su secretaría general como una interinidad tras Zapatero y que vio cómo se le alargaba muy a su pesar, aunque él diga lo contrario.

  Tampoco es que el bagaje anterior de Sánchez Castejón fuera una floritura. Estuvo en el Consejo de Administración de Caja Madrid, se aprovechó de su puesto para solicitar un préstamo en condiciones ventajosas y su mujer trabaja en una empresa que enseña a los empresarios a aprovecharse de la reforma laboral impuesta por el Partido Popular, entre otras cosas… vamos, joya, lo que se dice joya no era, pero los militantes lo eligen frente al candidato del aparato y el del ala izquierda del partido, así que los barones poco pueden hacer al respecto, a excepción de imponer en la ejecutiva federal los suficientes seguros como para que intentar obligarlo a hacer lo que quieren.

  Afronta su primer reto con las elecciones locales y autonómicas de 2015, aunque en realidad los resultados no dependen de él, ni de la Federal. Las cifras demuestran que el PSOE está en horas bajas incluso frente a un Partido Popular inmerso en la mayor trama corrupta y mafiosa que este país ha visto, los número también reafirman los resultados que el resto de la izquierda ha conseguido en las elecciones europeas de 2014, tanto es así que para que Susana Díaz pueda gobernar en la Junta de Andalucía debe sacrificar a Chávez y Griñán ante Ciudadanos, el otro partido de derechas que emerge, negándose a llegar a acuerdos con el resto de la izquierda. Por otra parte se le arrebata Castilla-La Mancha al Partido Popular con la ayuda de esa misma izquierda de la que Susana Díaz no quiere oír ni hablar y muy a pesar del propio García Page, ocurre lo mismo en Extremadura donde Guillermo Fernández Vara es investido con el apoyo de la nueva izquierda, también ocurre con Javier Lamban en Aragón.

  Parte del aparato intenta dejar ver que quien tiene que asumir los malos resultados es el Secretario General, Pedro Sánchez, como si el mal resultado en Andalucía no demostrara el mal trabajo que se venía haciendo en la Junta y la mella que estaba creando, con toda razón, el caso ERE, pero este hace algo extraño en un Secretario General al que se quiere sacrificar para salvar a los barones incapaces de lograr mejores resultados, saca pecho con la caída de Rita Barberá, Teófila Martínez, Esperanza Aguirre, Ana Botella, Francisco León de la Riva, o Luisa Fernanda Rudi, incluso sabiendo que muchos de ellos caen gracias al resto de las fuerzas de izquierda, no del PSOE, y, además, lanza a su secretario de organización a una purga de los lastres que el partido arrastra por toda España, la mayoría heredados de feudos organizativos felipistas y zapateristas, estos últimos resultado de las malas costumbres heredadas de Pepe Blanco. Algunos, como en el caso del Partido Socialista de Madrid, llegan a ser muy sonados.

  También es la primera vez que los ciudadanos asisten a una campaña de acoso y derribo por parte de La Sexta contra Sánchez Castejón en relación al PSM. A nadie se le esconde que Antonio García Ferreras, director de informativos de la cadena, tiene una relación muy estrecha con Antonio Miguel Carmona, hombre de Tomás Gómez, y que la imposición de listas por parte de Ferraz fue algo que no gustó al director de informativos de La Sexta.

  Es precisamente en ese momento cuando Pedro Sánchez y su equipo de confianza comienzan a ser conscientes de que tienen al lobo metido en casa… empezando por Tomás Gómez, que deja el PSM hecho unos zorros, pero continúa en la Ejecutiva Federal. Y aquí Pedro Sánchez también comete su primer error. En vez de apoyarse en la izquierda del PSOE con representación en la Ejecutiva intenta hacer cambalaches con el ala más cercana a Susana Díaz, la más derechizada... lo que son las cosas es precisamente ese ala izquierda, ninguneada y dejada de lado, la que le fue fiel hasta el final, no hay más que leer, o escuchar las declaraciones de Fernández Tapias e Izquierda Socialista.

  El 20 de diciembre de 2015 son las elecciones generales, el primer desafío real de Sánchez Castejón como secretario general del PSOE.

  Los resultados evidenciaron, primero, que el bipartidismo había muerto. La irrupción de los partidos emergentes, tanto a izquierda como a derecha, fue incontestable, sin embargo, en el caso del PSOE, esa irrupción sólo supone la pérdida de 20 escaños, al Partido Popular le cuesta 63. Y segundo, de nuevo hay voces en el aparato que piden la cabeza del Secretario General, es evidente que quieren usarlo como cabeza de turco, pero los números no les ayudan. En una conversación de pasillo bastante seria César Luena contesta a Antonio Pradas si el PSOE andaluz también responderá por la pérdida de los 3 escaños nacionales desde Andalucía, la puya es simple, si el PSOE ha perdido 10 escaños el 33% los pierde Andalucía.

  Muy poco tiempo después, cuando Rajoy no logra formar gobierno, al aparato no le cuesta nada convencer a Sánchez para que intente formar gobierno con Ciudadanos, Susana Díaz es la primera interesada. Parece que hay una oportunidad de reencuentro entre sectores dentro del aparato. Se redacta un acuerdo que, en el colmo de la estupidez, Albert Rivera defiende como algo que bien podría firmar el Partido Popular, Sánchez intenta venderlo como un acuerdo progresista y así lo llaman, "Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso". Si bien parece que este intento de acercarse a Ciudadanos le granjea las simpatías de Susana Díaz y su sector a nadie le pasa desapercibido que el apoyo de la militancia decae en todas partes por un acercamiento a la derecha que nadie entiende, en Andalucía tampoco, pero sobre todo en Catalunya, Euskadi y Galiza. Albert Rivera, de nuevo en la estupidez supina, dice que no se deberían negociar sillones en un intento de restar legitimidad a lo que Podemos e IU ofrecen al PSOE... poco tiempo después todos supimos que lo primero que negociaron PSOE y Ciudadanos fue los sillones, luego el resto.

  El Parlamento no da su apoyo al gobierno PSOE/Ciudadanos y ambos intentan por todos los medios echar la culpa a Podemos, IU y Partido Popular sin conseguirlo.

  Se va a unas nuevas generales y el aparato se distancia del Secretario General, la falta de apoyo de la militancia augura malos resultados, pero desde Ferraz se intenta por todos los medios dar valor a la marca PSOE, eso permite que el castigo por acostarse con la derecha sólo sea de 120.000 votos con respecto a las anteriores, pero, de nuevo, 80.000 pertenecen a Andalucía. El aparato vuelve a quedarse sin excusas para pedir su cabeza.

  Ciudadanos se vuelve hacia el Partido Popular y firma un acuerdo muy parecido al que firmó con el PSOE, lo que augura, en caso de forzar unas terceras elecciones, una caída mayor de intención de voto en Andalucía, es obvio que Susana Díaz gobierna gracias a Ciudadanos y Podemos va a hacer todo lo posible para que nadie lo olvide.

  Es en ese momento cuando comienza una de las campañas más brutales a nivel mediático a fin de que el grupo socialista en el Congreso facilite la investidura de Rajoy con su abstención. Aún así Sánchez Castejón aguanta la presión y Rajoy no consigue la investidura. El "No es no" se hace viral.

  Se produce una discusión interna a nivel de Ejecutiva Federal. En el sector de Pedro Sánchez hay dos opciones, intentar, de nuevo, formar gobierno, lo más deseable, o forzar las terceras elecciones, lo menos, pero en el sector susanista sólo hay una, permitir el gobierno de Rajoy e ir a la oposición. Susana Díaz conoce los números, sabe que la intención de voto en Andalucía sólo puede caer más y prefiere aguantar cuatro años con la excusa de "será un gobierno de poco tiempo" y, sobre todo, que se apruebe el techo de gasto autonómico lo antes posible, conoce y sabe que la EU va a multar a España con una reducción drástica de fondos estructurales que el gobierno sólo podrá parar con más recortes, si eso sucede antes de que se apruebe el techo de gasto todas las políticas clientelares andaluzas se verán afectadas, y ocurrirá lo mismo en Extremadura, Castilla-La Mancha, Asturias y Aragón, aunque con sus peculiaridades.

  En el caso de Guillermo Fernández Vara, García Page y Lamban existe un temor cerval a que el PSOE llegue a un acuerdo a nivel nacional con Podemos. En el caso del primero y de Asturias el miedo a que en la ecuación también entren los independentistas vascos y catalanes es tremendo -si se escuchan las conversaciones de este último Comité Federal, Guillermo Fernández Vara no puede decirlo más claro... ni dar más vergüenza ajena-.

  Hay un tira y afloja que se va recrudeciendo cada vez más... hasta que se van acercando las autonómicas vascas y galegas.

  Hasta ese momento, aunque se sabía que era cuestionado dentro del partido, la percepción del ciudadano de a pie, por mucho que se intentara decir lo contrario, es que Pedro Sánchez Castejón maneja a su antojo el partido y que, por lo tanto, todo lo que ocurre dentro es responsabilidad suya, lo curioso es que, de repente, La Sexta comienza a hacer todo lo posible para reforzar esa percepción, bastante estúpida por otra parte, y las críticas sin fundamento comienzan a ser directas por parte de Antonio García Ferreras, responsable de informativos de La Sexta, aupándose a la presión que ya hace El País desde la firma de acuerdo entre Ciudadanos y Partido Popular y resucitando su enconamiento contra el secretario general del PSOE cuando el PSM es puesto en manos de una gestora. Pero, ¿Por qué el jefe de informativos de La Sexta, dejando a un lado la defensa numantina de Tomás Gómez, pondría todo su esfuerzo en defender a Susana Díaz, teniendo en cuenta que es la responsable directa de la mayor pérdida de votos a nivel estatal en el PSOE? Tal vez que la cuñada del señor García Ferreras sea directora de comunicación de la presidencia del Parlamento Andaluz eche un poco de luz sobre el asunto.

  Los resultados en las elecciones vascas y galegas son desastrosos.

  Feijó, pese a los escándalos en la sanidad galega, o las nulas políticas de creación de empleo, reunueva su mayoría absoluta en Galicia gracias al clientelismo y la gestora del PSdeG no logra ir más allá de En Marea que, junto al BNG, se convierten en el referente de izquierdas en Galiza.

  En Euskadi la cosa es aún peor...

  Aquí el Partido Popular es residual, como en Catalunya, así que el enemigo a batir es el PNV. Para ello Sánchez Castejón y Patxi López tiran de una apuesta personal, Idoia Mendia, pero la cosa no es sencilla, el EAS-EE se enfrenta a un EH Bildu al que se le intenta negar capacidad de representación, aunque es un partido de izquierdas legal y con gran implantación en Euskadi -curiosamente La Sexta tampoco hace seguimiento de la campaña de EH Bildu y cuando da los resultados deja en negro la cara de su cabeza de lista, todo muy democrático-, y Podemos/AHAL DUGU-IU que irrumpe con fuerza. La basa del EAS-EE es que Podemos/AHAL DUGU-IU robe votantes a EH Bildu, pero que el Estado use toda artillería para negarle el derecho de presentarse a las elecciones a Arnaldo Otegui consigue que la formación abertzale sólo pierda 50.000 votos, el EAS-EE pierde 90.000. El varapalo es monumental.

  Cuando se conocen los resultados se abre la veda, porque el debate de si hay que intentar un acercamiento a Podemos e independentistas salta a la palestra.

  El aparato sabe que la mayor basa de Pedro Sánchez Castejón, aparte de haber sido elegido por la militancia, es haberse mantenido firme frente a las presiones para que facilitara la investidura de Rajoy, así que al otro lado del Atlántico, en una entrevista que no parecía tener relevancia, Felipe González dice que Sánchez Castejón lo engañó, que le había dicho que en segunda convocatoria el PSOE se abstendría. El aparato intenta jugar con que la percepción de la militancia y el electorado sea que el Secretario General no es níveo como la leche, que es indigno para ocupar su puesto. Como bien dijo Fernando Berlín, si alguien cree que las declaraciones de Felipe González eran inocentes es que no se entera de nada.

  La presión se recrudece. El País saca un editorial del que los propios redactores se desligan con un comunicado, el resto de los medios de derechas llevan tiempo en la misma línea y Antonio García Ferreras, ya sin disimulos, se lanza a degüello desde los programas informativos de La Sexta y, por supuesto, la defensa numantina de la "esperanza blanca" del PSOE, Susana Díaz.

  La mitad más uno de la Ejecutiva Federal dimite, lo que sí, o sí, lleva a Congreso Extraordinario, TAL Y COMO DICEN LOS ESTATUTOS, pero los que dimiten lo hacen precisamente porque el Secretario General lo que quiere es un Congreso Extraordinario, así que lo que quieren es una gestora que retrase el Congreso Extraordinario, tanto es así que el día anterior a la Comisión Federal a Susana Díaz le traiciona el subconsciente y suelta "si yo quiero Congreso, pero cuando ya haya gobierno en España", lo que significa que necesita, sí, o sí, que el PSOE se abstenga y facilite el gobierno del Partido Popular. Para colmo de males el alcalde de Valladolid sale en antena, con García Ferreras delante, y explica muy bien qué es lo que está ocurriendo.

  Los militantes se agolpan frente a Ferraz en apoyo al Secretario General electo mientras se hace el Comité Federal. Los medios siguen presionando para forzar la dimisión de Sánchez Castejón y García Ferreras convierte el Comité Federal en un gran hermano, incluso con cámaras encubiertas desde las ventanas del patio interno de la cafetería. Termina hablando él solo junto a Angélica Rubio, por razones obvias, en antena durante el telediario.

  Hay una votación en la Comisión, se intenta que sea secreta, pero los susanistas, que saben que el voto es cautivo se niegan, el número dos de Susana Díaz incluso intenta agredir físicamente a Pedro Sánchez. Alguien pregunta qué harán si Sánchez Castejón no dimite si pierde la votación, la respuesta está a la altura de las circunstancias, "lo tiramos por una ventana".

  Cuando la votación se pierde el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez Castejón, elegido por la militancia en las primeras primarias tras 16 años, dimite. Esa misma noche la cantidad de bajas en el PSOE y las peticiones de información para darse de baja a través de Telegram y Whatsapp supera con creces a las que se produjeron cuando Zapatero firmó el artículo 135 de la Constitución.


  Todo hasta aquí todo es historia. Ahora permítanme dar mi opinión.

  En este mismo momento, la Gestora del PSOE, creada saltándose a la torera los estatutos federales y cuyos miembros han sido puestos a dedo por el susanismo están discutiendo si el Grupo Parlamentario del PSOE se abstiene, o no, para facilitar un gobierno del Partido Popular frente al deseo obvio de la militancia y los votantes. Javier Fernández, que preside esta gestora, ha dicho que no habrá Congreso hasta que el partido "esté bien", que viene a ser lo mismo que lo del ministro del interior con lo de la fiscalía te lo afina, porque en los estatutos -ahora sí se tira de estatutos- no hay fecha límite para dicho Congreso y, sobre todo, primarias. En este mismo momento estoy viendo en Debate al Rojo Vivo a Antonio García Ferreras defendiendo a la "esperanza blanca" del PSOE que, por cierto, da trabajo a su cuñada, y la abstención para que no haya terceras no vaya a ser mayor el varapalo al PSOE.

  Dejando a un lado que el PSOE facilite, o no, un gobierno de Rajoy, lo hecho hasta este momento es precisamente para eso. Quienes apoyan ahora mismo a Susana Díaz, esa "esperanza blanca" que el señor Ferreras defiende y que dijo "si yo quiero Congreso, pero cuando ya haya gobierno en España", lo que querían era forzar la abstención y diré más, según el señor Ferreras y dicho de forma pública con una cerveza delante, "es que sino nos ganan las terceras, joder".

  Bajo mi punto de vista esta “gestora” salida de nadie sabe dónde debe contestar preguntas más acuciantes para el PSOE y que todo el mundo se está haciendo, pero nadie responde:

  ¿Quién pone, o quita al Secretario General del PSOE? ¿La militancia, los barones que quieren que se apruebe YA el techo de gasto, o los medios de comunicación?
  ¿El PSOE quiere volver a los tiempos en que Zapatero firmó la reforma constitucional que abrió la puerta a todos los recortes que los españoles han sufrido, están sufriendo y sufrirá si se permite que Rajoy vuelva a gobernar?
  ¿Tienen claro Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara, García Page, Javier Lamban y Javier Fernández que, en caso de una hipotética nueva investidura de Rajoy, si el señor Pedro Sánchez Castejón vota NO saltándose la disciplina de partido, ustedes no van a volver a ganar, no ya unas primarias, sino una elección autonómica más?

  Me conformaría con que respondieran estas tres preguntas, o con que alguien en una rueda de prensa se las hicieran, porque la respuesta a si el PSOE es republicano, laico y federal ya la conocemos.

  Es evidente que esto va a pasar factura al PSOE, es más, DEBE PASARLE FACTURA, sino sus militantes estarían abocados a que esto se repita cada cierto tiempo, históricamente que la dirección en las sombras del PSOE haya intentado tratar como gilipollas a los militantes siempre ha pasado factura, lo hizo en el 96, lo hizo en 2010 y lo hará ahora y es evidente que NO APRENDEN. Que esto ha sido un golpe de Estado es indiscutible, y que se ha hecho pasando por encima de militantes y votantes, que ha habido razones espurias para que los medios presionaran al PSOE y para que los informativos de La Sexta defendieran el golpe de Estado, TAMBIÉN. La cuestión ahora es hasta qué punto serán capaces de llegar en esta demolición que, como digo, comenzó en 1996 y no ha parado hasta hoy.

NOTA
Quiero agradecer la paciencia de los pocos amigos de Ferraz que aún se acordaban de mi, sé que soy muy “pesao” por teléfono, no os merezco. También quiero agradecer sus comentarios a tanta gente que, sin conocerme, en Galiza, Euskadi, Asturias y Catalunya me dio su opinión, o me informó de tantas cosas que no sabía.


Quede constancia de todo:

· Obviando lo de "Pedro Sánchez culpa..." todo en el artículo siguiente que enlazo es vox pópuli en Ferraz desde el domingo, léanlo con atención porque Ferreras no dirá nada al respecto en antena:

"Pedro Sánchez culpa de su caída a las intrigas de Susana Díaz con los grandes del Ibex" (También puedes leerlo en PDF, eh)

· Verdades como puños:

"Condenados a un gobierno corrupto" (También puedes leerlo en PDF, eh)